lunes 23 de noviembre de 2009
Felipe III y el paisaje urbano de Madrid
viernes 11 de septiembre de 2009
Felipe II y el paisaje urbano de Madrid (fin)


Anne Barcat
martes 1 de septiembre de 2009
Felipe II y el paisaje urbano de Madrid
Felipe II y el paisaje urbano de Madrid (I)
Ángel Fernández de los Ríos, en su obra El futuro Madrid, hace grandes reproches a la llegada de Felipe II por dañar el paisaje y el medio ambiente de esta Villa. Dice:
Había en sus bosques mucha caza de montería, osos, jabalíes, ciervos, conejos, liebres, perdices (2), y el hacha que taló el arbolado ahuyentó la caza, quitando a Madrid un gran medio de alimentación y un elemento industrial.
Tan abundante era el agua de la villa, que dentro y fuera de ella, había fuentes naturales, en sus calles, de verano é invierno, grandes pilones y albercas comunes, con caños y abrevaderos; tan superficial era la humedad y tan someros eran los pozos, que á brazo y sin cuerda se podía sacar de ellos; y al reinado siguiente ya escaseaba el agua potable, ya había necesidad de empezar á mezclar con la de noria la poca que quedaba, ya se tenía por verdadera mina el descubrimiento de los humildes viajes de Abroñigal y Amaniel (3).
Hacía Madrid una cosecha importante de trigo y vino, tenía grandes y fértiles huertas, abundantes en excelente hortaliza de toda especie, en frutas delicadas de verano é invierno, y con la escasez progresiva de agua perdió este otro recurso de alimentación.
A humedad constante y general del suelo, sostenida por el arbolado y el sobrante de las aguas de la villa, fecundaba las grandes praderas en que se criaba abundante ganado; hasta que, agotándose y esterilizándose las praderas, perdió también las reses y pasó definitivamente de pueblo productor á pueblo exclusivamente consumidor.
Era la region de Madrid en el siglo XV muy templada, “de buenos aires y cielos, cuando sus árboles cortaban los vientos del Guadarrama durante el invierno y refrescaba con su frondosidad la atmósfera durante el verano:” cortando y talando Felipe II, después de quitar á Madrid su campiña, su horizonte, sus aguas y sus alimentos, le quitó tambien la primavera, que no era ciertamente la estacion en armonía con su carácter.
Con ella desaparecieron las condiciones sanitarias que Cárlos V había puesto á prueba con tan buen resultado para curarse de un padecimiento hoy endémico en la villa, unas intermitentes.
Tales fueron los beneficios que trajo con la corte á Madrid Felipe II, especie de Atila, que esterilizaba el suelo donde sentaba la planta.
Y ¿qué hizo, en cambio, para poner á la villa en estado de ser mansion correspondiente á su desvanecida persona?
Lo primero que hizo fué escribir á su arquitecto Luis de la Vega, el 7 de mayo de 1561, encargándole las obras del palacio (el alcázar), porque “teniendo determinado ir con su casa y corte á Madrid, deseaba que estuviesen concluidas para de allí á un mes y que no diese lugar a que ninguno viese, sin mandato suyo, los aposentos del palacio, ningún atajo, oficina ni otra cosa” (no quería que nadie aprendiera la maquinaria secreta del edificio que había de ser escenario de crímenes, entre los cuales había de contarse un parricidio); y como Vega le hiciese observar que por falta de oficiales no podrían las obras concluirse tan deprisa, Felipe II mandaba al Corregidor Beteta, que “todos los oficiales de la villa se ocupasen de esto, sin atender á ninguna otra obra.” El capricho de Felipe II era sagrado, hasta cuando se trataba de la vida de su propia familia.
Tenía en su mano enmendar los defectos de la villa; si no en la parte existente en la futura, y ni se cuidó de que se corrigiera lo accidentado del suelo, ni trazó en él calles anchas y rectas, ni adoptó medida alguna que diera idea de prevision y de grandeza de miras.”
1 - Lopez Deza
2 - Gonzalez Fernandez de Oviedo
3 – Ardemans. Informe al Ayuntamiento en 1727
El futuro Madrid de Ángel Fernández de los Ríos (Ayuntamiento Popular de Madrid 1868)
Personalmente, no estoy a favor de todo lo que hubiese deseado hacer Ángel Fernández de los Ríos para reformar Madrid. Estaba muy atraído por las reformas hechas en Paris cuyo suelo era muy diferente del suelo madrileño. Me gustan los desniveles accidentados de su viejo casco urbano, la calle de Segovia entre dos cerros, el del palacio y el de la cornisa. Madrid existió por su situación de difícil acceso, al borde de un acantilado sobre el Manzanares. Fue la razón de sus orígenes. Guarda, en su parte oeste, el paisaje urbano de una fortaleza.
Y en la introducción de la reedición en facsímil de su obra (1989), escribe Antonio Bonet Correa: “Aunque a Fernández de los Ríos le preocupaba la arquitectura no era tanto ésta como lo era la ciudad misma y su estructura social la que ocupaba la preferencia de su atención. Además no se interesaba sólo por el aspecto formal o diríamos estilístico de los edificios, sino también por lo práctico y funcional.”
En un próximo artículo, seguiremos acompañados de Fernández de los Ríos en su descripción tan minuciosa de cómo Felipe II dispuso del suelo de Madrid y de su medio ambiente.
Anne Barcat
viernes 28 de agosto de 2009
Concepto de paisaje urbano
Conviene entender el paisaje urbano desde dos perspectivas: una externa, que es la de la ciudad en relación con la región geográfica donde está ubicada, otra interna, que es la ciudad como sistema interurbano. Hay que tomar siempre en cuenta la forma de la ciudad en su marco natural y su función interna y dinámica.
http://www.scribd.com/doc/17052695/GEOGRAFIAURBANA
Paul Vidal de la Blache (1845-1918, geógrafo francés, continuó en la línea de la geografía como ciencia moderna que, entonces, era muy nueva, y dio una importancia primordial al estudio de la región donde se asienta la ciudad. Tuvo detractores por el hecho de que consideraba que el hombre podía disponer libremente del medio para organizar su sociedad.
Dice Vidal de la Blache “la naturaleza prepara el sitio, y el hombre lo organiza de tal manera que satisfaga sus necesidades y deseos.”
La perspectiva externa del paisaje urbano
El paisaje urbano en su perspectiva externa es una interacción de las vistas desde la ciudad sobre su región y entorno natural: montañas, bosques, ríos y pueblos cercanos desde vacíos o belvederes de la ciudad, así como de las vistas de la ciudad bajo todos sus ángulos desde el exterior. Muchos dibujantes, pintores y fotógrafos han retratado el paisaje urbano desde el interior como desde el exterior.
La perspectiva interna del paisaje urbano
“El paisaje urbano es el resultado de la interacción de tres variables que son: el plano, el uso del suelo y la edificación. Según Harold Carter, las tres varían con independencia entre sí, dando lugar a una variedad infinita de escenarios urbanos, es decir paisajes urbanos. Cada una de ella debe ser analizada en forma sistemática, debiendo luego establecerse la correlación existente para lograr una síntesis del paisaje urbano: El paisaje urbano se asienta en el marco y medio natural.”
Fuente
http://club.telepolis.com/geografo/urbana/sistemaur.htm
Veremos en otros artículos como, a través de la historia de Madrid, se dispuso de la región geográfica y del medio ambiente donde se asienta la ciudad que fue capital del mayor imperio que existió jamás.
martes 25 de agosto de 2009
Los paisajes urbanos

Después de años de dificultades, a principios de 2009 se firmó el acuerdo entre el Ayuntamiento de Madrid y el Arzobispado para el proyecto de urbanización de la cornisa de Madrid. Se descatalogó de un plumazo varios Bienes de Interés Cultural para tales fines. Esto dio mucho que hablar, provocando quejas de vecinos y grandes manifestaciones. Hispania Nostra convocó un debate el día 25 de mayo 2009 en la Asociación de la Prensa. Todos los que hablaron, tanto en la mesa como en la sala, estaban en contra, pero en la asistencia unas cuantas personas que estaban a favor del proyecto, y conozco a algunas, no se atrevieron a abrir la boca. Por lo cual, no hubo un verdadero debate.
http://firgoa.usc.es/drupal/node/38335
http://www.hispanianostra.org/lista-roja/?q=node/367
El Ayuntamiento ha presentado un concurso de ideas a nivel európeo (Europan) para esta operación urbanística. Tiene todas las apariencias de ser un concurso de cara a la galería, a menos que realmente entidades como Hispania Nostra haya logrado una acción enérgica. De momento, conviene saber que tenemos poco poder frente a los intereses del Ayuntamiento de Madrid y de la Iglesia unidos. Los que toman decisiones en el Ayuntamiento pueden cambiar, pero la Iglesia, no; y tiene su acuerdo firmado. No debemos perder tiempo para hacer fotos históricas de las vistas sobre la sierra desde la cornisa y de la cornisa desde el Manzanares.
Anne Barcat





